Boric encabeza las frenéticas gestiones de La Moneda para frenar el “quinto retiro”

Una serie de llamados telefónicos a parlamentarios de su sector realizó el Presidente Gabriel Boric para monitorear las conversaciones que impulsó su gobierno con el oficialismo y que terminaron con una contrapropuesta de La Moneda para tratar de frenar el avance del llamado “quinto retiro” de los ahorros previsionales.

Entre el lunes en la noche y el martes en la mañana el Mandatario frenteamplista se comunicó, por lo menos, con la diputada del PC Karol Cariola y con el socialista Leonardo Soto con quienes abordó el proyecto alternativo que ayer presentó formalmente su equipo de gobierno en el Congreso.

En momentos en que varios sectores estaban inclinados a aprobar un quinto retiro (fenómeno que se evidenció en el empate que se dio en la Comisión de Constitución), Boric decidió el domingo presentar un proyecto alternativo y optó por hacer gestiones personales para intentar ordenar al menos a los parlamentarios de su coalición.

En el gobierno había advertido a sus legisladores que un nuevo giro previsional de libre disposición traería un perjuicio para las reformas impulsadas por el gobierno. La diputada Cariola y el PC se contaban hasta el martes en la mañana como votos en suspenso.

El lunes en la noche, el Jefe de Estado se retiró cerca de las 21.30 de La Moneda, desde donde estuvo en contacto permanente con sus ministros Giorgio Jackson (Segpres) y Mario Marcel (Hacienda), para conocer el avance de las tratativas. Ya desde su casa en el Barrio Yungay continuó realizando llamadas a ministros y legisladores.

El martes, a solo horas de que el quinto retiro se votara en la Comisión de Constitución, el Presidente Boric reforzó esas gestiones privadas con un emplazamiento público al Congreso. “El llamado que le hago a los parlamentarios es que a la hora de la votación… más que la preocupación de la tensión del momento, pensemos en qué es lo que le hace bien al país en el largo plazo. Nosotros estamos comprometidos con aquello y por eso espero que nos vaya bien en la votación tanto hoy como en los próximos días en el Congreso”, dijo el Mandatario.

La propuesta alternativa

El proyecto de ley gubernamental, que fue ingresado este martes en la mañana en la Cámara de Diputadas y Diputados, terminó de afinarse pasada la medianoche de lunes en las oficinas de la Secretaría General de la Presidencia, ubicadas en el primer piso de la corporación en Valparaíso.

En ese lugar estuvieron hasta cerca de la una de la mañana del martes trabajando el ministro Jackson y su equipo de asesores. Un poco antes se habían retirado los ministros Marcel y Jeannette Jara (Trabajo).

En las conversaciones realizadas el lunes en la Cámara, también participó por parte del Ejecutivo, hasta cerca de las 22.00 horas, la ministra de la Mujer, Antonia Orellana, ya que uno de los puntos centrales de la iniciativa gubernamental involucra un mecanismo de retención de fondos en casos de pensiones alimenticias impagas.

Pese a que las gestiones contra reloj de los ministros fueron evidentes, la rapidez con que el Ejecutivo presentó sus cartas sorprendió a varios, más aún cuando el ministro Marcel era un férreo opositor a echar mano a los dineros de las AFP para soluciones sociales.

Entre las sorprendidas estaba, incluso, la misma subsecretaria de Hacienda, Claudia Sanhuezacuyas declaraciones fueron mal evaluadas en La Moneda, dado que ella sí estuvo en las primeras reuniones donde se comenzó a conversar la idea de una alternativa.

La presión del PC

La presión para que el gobierno presentara una suerte de “contraoferta” al “quinto retiro” había surgido desde la bancada del Partido Comunista, cuyos miembros eran los más complicados entre la presión de sus bases por aprobar un nuevo giro de fondos y el llamado del Ejecutivo a rechazar.

La decisión de pedir una alternativa surgió de conversaciones que el miércoles de la semana pasada sostuvieron los diputados comunistas, quienes socializaron la idea, el jueves, con el presidente de la colectividad, Guillermo Teillier.

Algunos legisladores oficialistas comentan que ya desde el viernes el PC estaba pidiendo al gobierno una solución “no binaria” o una propuesta “intermedia”, entre aprobar y rechazar, ya que en caso contrario sus diputados terminarían apoyando una nueva liberación de dineros desde las AFP.

Con esa exigencia encima, esa misma jornada se reunieron los ministros Marcel y Jackson con las subsecretarias Sanhueza y Macarena Lobos (Segpres), quienes le propusieron después el plan al Presidente Boric. Entre el domingo y el lunes, el Mandatario visaría la estrategia que se le comunicó a los representantes de partidos oficialistas en el comité político ampliado, pero sin darles mucho detalle de los contenidos.

El lunes en la tarde, al presentarse en la Comisión de Constitución de la Cámara, Jackson -quien estaba acompañado de Marcel, Jara y la subsecretaria Lobos-, dio la primera señal pública de una apertura, señalando que estaban dispuestos a considerar algunas demandas sociales que sustentaban el “quinto retiro”.

A la salida de la sesión de la instancia, el ministro Segpres fue más preciso y, al ser consultado si estaban pensando en un nuevo proyecto, dijo que “estamos evaluando todas las opciones”.

A esa hora en la Cámara ya se veía una vertiginosa secuencia de conversaciones entre legisladores para sondear las posiciones de cada bancada. Particularmente los diputados Gonzalo Winter (Convergencia Social), Catalina Pérez (RD) y Jaime Naranjo (PS) se desplegaron tratando de alinear a sus filas en contra de la reforma por un nuevo giro de ahorros previsionales en vista de la apertura del gobierno a considerar soluciones puntuales, como el caso de personas aquejadas por deudas o madres afectadas por pensiones alimenticias impagas.

Jackson, por su parte, se reunió con el diputado DC Miguel Ángel Calisto, integrante de la Comisión de Constitución. Luego el mismo ministro de la Segpres, junto a su par de Hacienda, cruzaron a la oficina del comité PS para sostener un encuentro con los socialistas Marcos Ilabaca, Leonardo Soto y Raúl Leiva, también integrantes de la misma comisión que deberá votar esta tarde la idea de legislar sobre un “quinto retiro”. Todos ellos eran votos indecisos o bien inclinados a aprobar el nuevo giro previsional.

A la salida de la reunión con los socialistas, donde los ministros informaron en términos generales el contenido del proyecto, Marcel dio otra clave sobre la inminente iniciativa gubernamental. “Mejor ir a la solución más profunda de los problemas a tratar de resolverlos a través de estos shocks de liquidez, que tienen las implicancias que hemos señalado”, dijo.

Minutos después los ministros Marcel, Jackson, Jara y Orellana volvieron a juntarse con más representantes del oficialismo. Por el Frente Amplio llegaron Winter, Catalina Pérez y Gael Yeomans, mientras que por el PC lo hicieron Karol Cariola y Boris Barrera. No obstante, los legisladores frenteamplistas se retiraron cerca de las 21:45, mientras que la reunión con los comunistas se extendió hasta pasadas las 22.30.

A ratos, la diputada Cariola salió de las oficinas a realizar algunas llamadas telefónicas, pero el lunes en la noche el PC seguía manteniendo el suspenso.

La situación de los comunistas se despejó solo en horas de la mañana. Tras un encuentro que se prolongó por más de una hora, la diputada Cariola salió a celebrar la iniciativa como un logro e informó que apoyarían la contrapropuesta del Ejecutivo, dando a entender que al menos la mayoría de los integrantes de su bancada ya no aprobaría el “quinto retiro”.

“Queremos saludar que nuestro gobierno, a pesar de haber tenido una posición muy clara respecto de esta discusión, nos haya escuchado. El gobierno se abrió a escuchar a sus parlamentarios… Eso significa rechazar la reforma constitucional (planteada por los diputados que buscaban un giro previsional de libre disposición)”, dijo la parlamentaria.

Con la postura mayoritaria del PC, las estimaciones en el oficialismo eran más que optimistas, ya que todo el Frente Amplio y al menos la mitad del PS ya se declaraban en contra del “quinto retiro”, lo que le aseguraba al gobierno un piso de al menos treinta votos en contra.

Si a ello se le sumaban entre treinta a cuarenta votos de la derecha, algunos DC, tal vez un PPD, la reforma ya no contaría con los 93 votos en la Cámara de Diputados.

La estrategia de La Moneda consideraba, además, que la propuesta alternativa y el quinto retiro presentado por los diputados se voten el mismo día en la Sala de la Cámara, situación que se daría probablemente el jueves o bien el miércoles en la tarde, para facilitar el alineamiento a favor de la iniciativa gubernamental, en desmedro de la moción parlamentaria. Para ello, a los proyectos se les dió carácter de discusión inmediata.

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